El factor resistencia y cómo mejorar sus funciones

El concepto ‘resistencia’ está muy presente en cualquier conversación que gire en torno al tema deportivo. Esto ocurre porque se trata de una variable que puede ser diferencial a la hora de mejorar el rendimiento, ya que permite mantener el ritmo durante más tiempo y, por tanto, incrementar los beneficios de la actividad física. Sin embargo, esta omnipresencia no significa necesariamente que todo el mundo conozca en profundidad qué es la resistencia y cómo influye en el funcionamiento de nuestro organismo.

Lo primero que se nos viene a la cabeza al pensar en la resistencia es ese extra de energía que aparece en los momentos previos a la fatiga, y es una definición muy válida, pero no es la única. Quizá se entienda mejor si acudimos al término en inglés, bastante común también en nuestra lengua: stamina. Puede traducirse como ‘vigor’, ‘aguante’ y, obviamente, ‘resistencia’; se refiere a la capacidad de concentración, la energía física y otros factores similares.

La stamina es lo que evita que nos sintamos cansados después de subir un tramo de escaleras y, en muchas ocasiones, si su nivel es bajo nos cuesta mucho más hacer cualquier actividad que requiera un mínimo de vitalidad, como ir al gimnasio. Por ello, saber cómo mantener un vigor adecuado es clave en nuestro día a día, porque puede evitar que seamos perezosos. Hoy vamos a enseñarte algunos trucos para que mejores tu resistencia de forma natural.

Aliados externos de la stamina

Vamos a dividir los consejos en dos grupos: uno de ellos tendrá que ver con factores externos que pueden aportarte su ayuda, mientras que el otro se referirá exclusivamente a qué puedes hacer tú mismo para mejorar tu stamina.

Empezaremos con la primera de las subdivisiones, en la que se encuentra un compuesto natural cuyas propiedades son muy conocidas por cualquier persona, sea deportista o no: la cafeína. Presente en bebidas tan cotidianas como el café o el té, este sorprendente ingrediente es capaz de mejorar el ritmo cardíaco y aportar un extra energético bastante notable. Se podrían decir muchas más cosas de la cafeína, pero seguro que todos habéis comprobado la efectividad que puede tener un café cuando necesitas estar despierto.

Por otra parte, la música también puede aportar su granito de arena a la hora de mejorar los niveles de vigor o stamina de una persona. Escuchar tus canciones preferidas mientras estás haciendo ejercicio puede conseguir que tus latidos se mantengan más estables, una de las claves para que la resistencia aumente.

¿Qué puedes hacer tú mismo para mejorar?

En cuanto al segundo grupo, vamos a enseñarte cómo enfocar tus hábitos deportivos para que seas capaz de mejorar tu resistencia por ti mismo. Aquí hay una diferenciación importante, que tiene que ver con tu implicación con el ejercicio físico; es decir, de los dos consejos que se van a dar a continuación, uno de ellos está dirigido a aquellos que, por falta de ganas, aún no habéis logrado introducir el deporte en vuestro día a día; mientras que el otro es ideal para personas que ya pueden considerarse deportistas.

La pereza es el peor enemigo de la actividad física y, teniendo en cuenta que el deporte tiene muchísimos beneficios para la salud, podríamos ir más allá y decir que la pereza es un gran enemigo del bienestar saludable. Para acabar con ella, la stamina juega un papel fundamental, así que vamos a enseñarte cómo incrementar este factor para que deje de costarte tanto activar tu organismo para el ejercicio.

Cambiar algunas rutinas de entrenamiento puede mejorar tu resistencia

Puede parecer contradictorio, pero hacer deporte es la mejor forma de aumentar el vigor. Un estudio demostró que las personas que mantienen un programa de entrenamiento físico son capaces de reducir la fatiga, el estrés y mejorar la sensación de bienestar personal. De esta forma, el consejo es muy sencillo: si quieres eliminar la pereza para empezar a hacer deporte, el único camino posible es empezar a entrenar, porque así dejará de suponer un gran esfuerzo.

En caso de que ya seas un aficionado a la actividad física, también existen algunos métodos que pueden ayudarte a mejorar tus niveles de resistencia. Lo primero que tienes que saber es que los descansos son tan importantes como los periodos de ejercicio, así que busca tu balance perfecto entre unos y otros para que tu energía quede optimizada. Si crees que cumples esa condición y aun así te notas más cansado o desganado de lo que te gustaría, quizá es hora de introducir algunos cambios en tu rutina de entrenamiento.

Las posibles opciones son infinitas, aunque las más comunes tienen que ver con el incremento del peso utilizado o el número de repeticiones, la reducción del tiempo entre una repetición y otra o el aumento de la intensidad del ejercicio en períodos cortos de tiempo. Este tipo de variaciones conseguirán que tu organismo salga de su zona de confort, aumentando factores como la energía o la resistencia.

El factor resistencia y cómo mejorar sus funciones
5 (100%) 1 voto